Conectate con Nosotros

Modric relata su infancia en la guerra de Croacia: “A menudo caían las bombas y corríamos al búnker antes de entrenar”

deporte

Modric relata su infancia en la guerra de Croacia: “A menudo caían las bombas y corríamos al búnker antes de entrenar”

El croata cuenta con todo detalle el asesinato de su abuelo y cómo vivieron la guerra en su propia biografía

Luka Modric es uno de los jugadores más queridos por la afición del Real Madrid. El croata ha iniciado su novena temporada en el club blanco, todo un veterano que espera poder acabar sus días con la misma camiseta.

Desde la concentración de su selección, el capitán croata pasó por los micrófonos de ‘El Partidazo’ de la Cadena Cope y, además de diversas cuestiones deportivas, abordó su dura infancia, desarrollada en plena guerra de independencia de Croacia.

Un conflicto que acabó con la vida de su abuelo: “Yo tenía una relación increíble con mi abuelo, porque mis padres trabajaban y pasaba mucho tiempo con él. Fue muy triste lo que le pasó, y me marcó porque era muy joven y una persona muy importante. Me afectó mucho. Era pequeño y aún no era consciente de por qué pasan algunas cosas. Tengo cosas grabadas, cómo le fueron a buscar…”, explica.

Un episodio que les obligó a marcharse al pequeño pueblo de Zadar en calidad de refugiados: “Yo tenía seis años y vivía con mis padres y una hermana pequeña. Los cuatro vivíamos en 20 metros cuadrados. No puedo decir que mi infancia no fuera feliz, era dura, pero recuerdo la alegría”, cuenta Modric, cuyo carácter siempre alegre contrasta con lo vivido de pequeño.

Sin embargo, él cree que esa dramática situación le ayuda precisamente a ser como es ahora: “Seguro que todo lo que pasó me ha formado como persona, pero mucho mérito tienen mis padres, como me enseñaron a comportarme, respetar, ser humilde, y seguro que me ha ayudado”.

Jugar al fútbol… con las bombas cayendo

Durante esa etapa de refugiado en Zaldar, Modric jugaba sin parar al fútbol con otros chicos, aunque en circunstancias muy especiales: “A menudo caían las bombas, a lo mejor a cien metros, y teníamos que correr al búnker antes de volver a entrenar o irnos a casa. No lloraba, sabía que estaba pasando algo malo, pero había mucha gente y los niños jugábamos cuando podíamos”, cuenta el ’10’ madridista, que asegura que temía cada día por que su padre volviera a casa.

Fuente: www.20minutos.es

Fotografía: www.marca.com

Advertisement MVP Ad
Arriba