La Embajada de China en Chile emitió un comunicado en respuesta a las sanciones impuestas por Estados Unidos a tres funcionarios del Gobierno chileno, entre ellos el ministro de Transporte y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz. La medida tomada por la administración de Donald Trump consistió en la revocación de las visas de los afectados, en relación a una solicitud de autorización presentada por dos empresas privadas al Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones para la instalación de un cable submarino que conectaría la costa chilena con Hong Kong, China. En cuanto a la reacción de la Embajada china ante esta decisión, expresaron a través de su sitio web que Estados Unidos busca retomar una posición dominante en el hemisferio occidental, lo cual va en contra de los intereses de los países de la región. Además, detallaron que el proyecto del cable óptico submarino transpacífico Chile-China fortalecerá las comunicaciones entre ambos países y con Asia, consolidando el liderazgo regional de Chile en la economía digital y las redes internacionales. 'Los tres funcionarios chilenos que apoyan y promueven este proyecto han actuado fieles a los intereses nacionales de Chile y a sus virtudes profesionales, ellos merecen respeto y aprecio. La sanción implementada por la parte estadounidense a ellos demuestra un obvio desprecio por la soberanía, la dignidad y los intereses nacionales de Chile, y exhibe su naturaleza hegemónica y despótica, lo cual ha provocado profunda desaprobación y fuerte rechazo'. Además, la Embajada china defendió el proyecto cuestionado por Estados Unidos asegurando que no afecta los intereses de terceros países. Acusaron a Estados Unidos de intentar mantener su monopolio en las telecomunicaciones internacionales mediante acusaciones infundadas. En otro punto del comunicado, la Embajada china acusó a Estados Unidos de aplicar una 'versión actualizada' de la Doctrina Monroe, señalando que esta acción representa una amenaza para los países latinoamericanos al intentar demarcar todo el hemisferio occidental como su esfera de influencia. Asimismo, expresaron que las constantes amenazas estadounidenses evidencian su debilidad más que su fuerza hegemónica. 'Quien siembra vientos recoge tempestades, lo que ponen en manifiesto las amenazas incesantes de Estados Unidos no es la fuerza de hegemonía, sino la debilidad. Tarde o temprano, los países latinoamericanos acabarán 'hartos' del acoso estadounidense. Cuanto antes esta superpotencia abandone la mentalidad hegemónica y trate a otros países con igualdad, más beneficio se generará para la seguridad, el desarrollo y la prosperidad de las naciones de esta región, así como para la imagen internacional de Estados Unidos' Fuente: Meganoticias
El ejército chino desplegó el lunes fuerzas aéreas, navales y de cohetes para llevar a cabo ejercicios militares conjuntos alrededor de Taiwán, en respuesta a lo que Beijing considera una severa advertencia contra fuerzas separatistas y de interferencia externa. Taiwán, por su parte, reaccionó poniendo en alerta a sus fuerzas y calificando al gobierno chino como “el mayor destructor de la paz”. Además, la autoridad de aviación de Taiwán advirtió sobre cancelaciones y desvíos de vuelos que afectarían a más de 100.000 viajeros internacionales debido a los ejercicios. Estos ejercicios, programados para dos días, fueron anunciados después de que Beijing expresara su descontento por las ventas de armas de Washington al territorio y por comentarios de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, sobre una posible intervención militar si China actuaba contra Taiwán, una isla autónoma reclamada por el gobierno chino. El Ministerio de Defensa de Taiwán informó que estaban llevando a cabo ejercicios de respuesta rápida, con fuerzas en alerta máxima para defender la isla. En un comunicado aparte, mencionaron haber desplegado las fuerzas adecuadas en preparación para el combate. “Los ejercicios militares selectivos del Partido Comunista chino confirman aún más su naturaleza de agresor y el mayor destructor de la paz”, expresó el ministerio taiwanés. El coronel mayor Shi Yi, portavoz del Comando del Teatro Oriental del Ejército Popular de Liberación de China, detalló que los ejercicios se centrarían en el estrecho de Taiwán y áreas circundantes. Las actividades incluirían patrullas aire-mar, captura conjunta de superioridad integral y bloqueos en puertos estratégicos. “Es una severa advertencia contra las fuerzas separatistas de ‘independencia de Taiwán’ y las fuerzas de interferencia externa, y es una acción legítima y necesaria para salvaguardar la soberanía y la unidad nacional de China”, afirmó Shi. China y Taiwán han estado bajo gobiernos separados desde 1949, cuando una guerra civil llevó al Partido Comunista al poder en Beijing. Desde entonces, la isla ha mantenido su propio gobierno mientras China la reclama como territorio soberano. Los ejercicios incluyeron el uso de destructores, fragatas, cazas, bombarderos y vehículos aéreos no tripulados para realizar pruebas en mar y espacio aéreo. El objetivo era evaluar las capacidades militares en ataques precisos contra objetivos clave. Hsieh Jih-sheng, subjefe del Estado Mayor General del Ministerio de Defensa taiwanés, reportó que hasta las 3 p.m. del lunes había 89 aviones y drones operando alrededor del estrecho, con 67 ingresando a la “zona de respuesta”. En el mar se detectaron 14 barcos navales cerca del estrecho y otros cuatro en el Pacífico Occidental. “Realizar ejercicios con fuego real alrededor del estrecho... no solo significa presión militar sobre nosotros. Puede traer un impacto y desafíos más complejos a la comunidad internacional y a los países vecinos”, advirtió Hsieh. Los ejercicios continuarán el martes con siete zonas peligrosas temporales establecidas alrededor del estrecho para lanzamientos de cohetes. Esto provocará la cancelación o desvío de más de 100.000 viajeros internacionales según la Administración de Aviación Civil taiwanesa. En redes sociales se publicaron carteles temáticos sobre los ejercicios con mensajes provocativos como “Escudo de la Justicia, Aplastando la Ilusión”, advirtiendo cualquier intrusión extranjera o separatista sería eliminada. Fuente: Publimetro
En medio de la creciente tensión armamentística entre Estados Unidos y Venezuela, China vuelve a ser protagonista tras revelarse la presencia de dos portaaviones de la Armada del Ejército de Liberación Popular (EPL) en la base naval de Qingdao, sobre el mar Amarillo. Esta maniobra sugiere que Pekín podría estar preparando un ejercicio con doble portaaviones en el corto plazo, mostrando su poder militar ante posibles escenarios de conflicto. Según Escenario Mundial, los portaaviones involucrados son el Fujian, el más nuevo y avanzado, y el Liaoning, el primero en operar como plataforma aeronaval para China. El Fujian había sido monitoreado tras cruzar el estrecho de Taiwán sin señales de operación aeronaval visible, lo que se interpretó como tránsito o reposicionamiento. En ese sentido, autoridades marítimas en Dalian anunciaron una actividad militar en el estrecho de Bohai y el norte del mar Amarillo, prohibiendo el ingreso de buques civiles durante una semana. Esta área es clave por su función estratégica e industrial. Analistas señalan que amarrar ambos portaaviones en el mismo punto podría responder a intercambios técnicos y estandarización de rutinas antes de operar en conjunto. Japón y Taiwán siguen de cerca estos movimientos, especialmente cuando se aproximan a corredores estratégicos y archipiélagos del Indo-Pacífico. El Fujian marca un salto tecnológico para China al incorporar catapultas electromagnéticas, que permiten lanzar aeronaves con mayor carga y ritmo, acercándolo al estándar de portaaviones de nueva generación. Este complementa al Liaoning, que aporta experiencia y madurez operativa en procedimientos de cubierta y logística. La presencia de estos dos portaaviones chinos en la base naval de Qingdao ha despertado preocupaciones y expectativas en la región sobre las intenciones militares del país asiático en un contexto geopolítico cada vez más tenso. Fuente: Meganoticias
La Embajada de China en Chile emitió un comunicado en respuesta a las sanciones impuestas por Estados Unidos a tres funcionarios del Gobierno chileno, entre ellos el ministro de Transporte y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz. La medida tomada por la administración de Donald Trump consistió en la revocación de las visas de los afectados, en relación a una solicitud de autorización presentada por dos empresas privadas al Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones para la instalación de un cable submarino que conectaría la costa chilena con Hong Kong, China. En cuanto a la reacción de la Embajada china ante esta decisión, expresaron a través de su sitio web que Estados Unidos busca retomar una posición dominante en el hemisferio occidental, lo cual va en contra de los intereses de los países de la región. Además, detallaron que el proyecto del cable óptico submarino transpacífico Chile-China fortalecerá las comunicaciones entre ambos países y con Asia, consolidando el liderazgo regional de Chile en la economía digital y las redes internacionales. 'Los tres funcionarios chilenos que apoyan y promueven este proyecto han actuado fieles a los intereses nacionales de Chile y a sus virtudes profesionales, ellos merecen respeto y aprecio. La sanción implementada por la parte estadounidense a ellos demuestra un obvio desprecio por la soberanía, la dignidad y los intereses nacionales de Chile, y exhibe su naturaleza hegemónica y despótica, lo cual ha provocado profunda desaprobación y fuerte rechazo'. Además, la Embajada china defendió el proyecto cuestionado por Estados Unidos asegurando que no afecta los intereses de terceros países. Acusaron a Estados Unidos de intentar mantener su monopolio en las telecomunicaciones internacionales mediante acusaciones infundadas. En otro punto del comunicado, la Embajada china acusó a Estados Unidos de aplicar una 'versión actualizada' de la Doctrina Monroe, señalando que esta acción representa una amenaza para los países latinoamericanos al intentar demarcar todo el hemisferio occidental como su esfera de influencia. Asimismo, expresaron que las constantes amenazas estadounidenses evidencian su debilidad más que su fuerza hegemónica. 'Quien siembra vientos recoge tempestades, lo que ponen en manifiesto las amenazas incesantes de Estados Unidos no es la fuerza de hegemonía, sino la debilidad. Tarde o temprano, los países latinoamericanos acabarán 'hartos' del acoso estadounidense. Cuanto antes esta superpotencia abandone la mentalidad hegemónica y trate a otros países con igualdad, más beneficio se generará para la seguridad, el desarrollo y la prosperidad de las naciones de esta región, así como para la imagen internacional de Estados Unidos' Fuente: Meganoticias
El ejército chino desplegó el lunes fuerzas aéreas, navales y de cohetes para llevar a cabo ejercicios militares conjuntos alrededor de Taiwán, en respuesta a lo que Beijing considera una severa advertencia contra fuerzas separatistas y de interferencia externa. Taiwán, por su parte, reaccionó poniendo en alerta a sus fuerzas y calificando al gobierno chino como “el mayor destructor de la paz”. Además, la autoridad de aviación de Taiwán advirtió sobre cancelaciones y desvíos de vuelos que afectarían a más de 100.000 viajeros internacionales debido a los ejercicios. Estos ejercicios, programados para dos días, fueron anunciados después de que Beijing expresara su descontento por las ventas de armas de Washington al territorio y por comentarios de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, sobre una posible intervención militar si China actuaba contra Taiwán, una isla autónoma reclamada por el gobierno chino. El Ministerio de Defensa de Taiwán informó que estaban llevando a cabo ejercicios de respuesta rápida, con fuerzas en alerta máxima para defender la isla. En un comunicado aparte, mencionaron haber desplegado las fuerzas adecuadas en preparación para el combate. “Los ejercicios militares selectivos del Partido Comunista chino confirman aún más su naturaleza de agresor y el mayor destructor de la paz”, expresó el ministerio taiwanés. El coronel mayor Shi Yi, portavoz del Comando del Teatro Oriental del Ejército Popular de Liberación de China, detalló que los ejercicios se centrarían en el estrecho de Taiwán y áreas circundantes. Las actividades incluirían patrullas aire-mar, captura conjunta de superioridad integral y bloqueos en puertos estratégicos. “Es una severa advertencia contra las fuerzas separatistas de ‘independencia de Taiwán’ y las fuerzas de interferencia externa, y es una acción legítima y necesaria para salvaguardar la soberanía y la unidad nacional de China”, afirmó Shi. China y Taiwán han estado bajo gobiernos separados desde 1949, cuando una guerra civil llevó al Partido Comunista al poder en Beijing. Desde entonces, la isla ha mantenido su propio gobierno mientras China la reclama como territorio soberano. Los ejercicios incluyeron el uso de destructores, fragatas, cazas, bombarderos y vehículos aéreos no tripulados para realizar pruebas en mar y espacio aéreo. El objetivo era evaluar las capacidades militares en ataques precisos contra objetivos clave. Hsieh Jih-sheng, subjefe del Estado Mayor General del Ministerio de Defensa taiwanés, reportó que hasta las 3 p.m. del lunes había 89 aviones y drones operando alrededor del estrecho, con 67 ingresando a la “zona de respuesta”. En el mar se detectaron 14 barcos navales cerca del estrecho y otros cuatro en el Pacífico Occidental. “Realizar ejercicios con fuego real alrededor del estrecho... no solo significa presión militar sobre nosotros. Puede traer un impacto y desafíos más complejos a la comunidad internacional y a los países vecinos”, advirtió Hsieh. Los ejercicios continuarán el martes con siete zonas peligrosas temporales establecidas alrededor del estrecho para lanzamientos de cohetes. Esto provocará la cancelación o desvío de más de 100.000 viajeros internacionales según la Administración de Aviación Civil taiwanesa. En redes sociales se publicaron carteles temáticos sobre los ejercicios con mensajes provocativos como “Escudo de la Justicia, Aplastando la Ilusión”, advirtiendo cualquier intrusión extranjera o separatista sería eliminada. Fuente: Publimetro
En medio de la creciente tensión armamentística entre Estados Unidos y Venezuela, China vuelve a ser protagonista tras revelarse la presencia de dos portaaviones de la Armada del Ejército de Liberación Popular (EPL) en la base naval de Qingdao, sobre el mar Amarillo. Esta maniobra sugiere que Pekín podría estar preparando un ejercicio con doble portaaviones en el corto plazo, mostrando su poder militar ante posibles escenarios de conflicto. Según Escenario Mundial, los portaaviones involucrados son el Fujian, el más nuevo y avanzado, y el Liaoning, el primero en operar como plataforma aeronaval para China. El Fujian había sido monitoreado tras cruzar el estrecho de Taiwán sin señales de operación aeronaval visible, lo que se interpretó como tránsito o reposicionamiento. En ese sentido, autoridades marítimas en Dalian anunciaron una actividad militar en el estrecho de Bohai y el norte del mar Amarillo, prohibiendo el ingreso de buques civiles durante una semana. Esta área es clave por su función estratégica e industrial. Analistas señalan que amarrar ambos portaaviones en el mismo punto podría responder a intercambios técnicos y estandarización de rutinas antes de operar en conjunto. Japón y Taiwán siguen de cerca estos movimientos, especialmente cuando se aproximan a corredores estratégicos y archipiélagos del Indo-Pacífico. El Fujian marca un salto tecnológico para China al incorporar catapultas electromagnéticas, que permiten lanzar aeronaves con mayor carga y ritmo, acercándolo al estándar de portaaviones de nueva generación. Este complementa al Liaoning, que aporta experiencia y madurez operativa en procedimientos de cubierta y logística. La presencia de estos dos portaaviones chinos en la base naval de Qingdao ha despertado preocupaciones y expectativas en la región sobre las intenciones militares del país asiático en un contexto geopolítico cada vez más tenso. Fuente: Meganoticias